Toda una experiencia audiovisual hipnótica en el emblemático recinto madrileño

Con una gran expectación, el público se congregó en el histórico Teatro Pavón de Madrid para presenciar el esperado concierto de NIN3S el jueves 14 de noviembre. Este emblemático recinto, con su imponente arquitectura y renombre como uno de los templos de las artes escénicas de la capital, brindaba el marco perfecto para la actuación de este aclamado artista de música electrónica.

El espectáculo comenzó con la actuación del artista invitado, MODE. Desde el primer momento, su puesta en escena cautivó a la audiencia. Una hilera roja de luces iluminaba desde arriba, mientras que el telón negro servía como pantalla para sus visuales ondeantes. El humo, magistralmente controlado, se entrelazaba con la iluminación, dando profundidad y dramatismo al escenario.

La transición entre temas era impecable, con claros cortes que marcaban el final de una canción y el inicio de la siguiente. MODE tenía una manera única de presentar e introducir cada tema, que iba incrementando en intensidad, llevando a la audiencia en un viaje musical cautivador. Combinaba imágenes nítidas con formas abstractas, creando una experiencia audiovisual hipnótica.

 

MODE durante la apertura del show

 

En un momento, MODE se dirigió al público, agradeciendo al público escuchar tan respetuosamente y conectando de una manera más personal, antes de volver a las ondas pulsantes y efectos visuales que habían cautivado a todos desde el inicio.

Cuando finalmente llegó el turno de NIN3S, el telón se levantó y la expectación era palpable. Entre un espeso humo que llenaba el teatro, se intuía la silueta de un gran cubo en el centro del escenario. Una voz robótica dio la introducción al show, mientras que 4 torres de focos rodeaban el enigmático cubo de 3×3.

Cuando comenzó a sonar la música, el público contuvo la respiración. El piano acompañaba a la electrónica, creando una atmósfera envolvente. Después del primer tema, se escucharon pequeños «¡wow!» y expresiones de asombro entre la audiencia, que no podía creer la magnitud de lo que estaba presenciando.

De pronto, un trompetista de jazz se unió a la propuesta, integrándose a la perfección con la electrónica. Los cambios de color en la iluminación eran impresionantes: los tonos cálidos te hacían sentir dentro del cubo, mientras que los fríos generaban tensión y alerta. Pero lo más alucinante llegó cuando descubrimos que la estructura negra del cubo en realidad era un juego de luces que creaba efectos visuales hipnóticos. Telones de luces se movían al ritmo de la música, y cada movimiento de luces hacía que los espectadores apreciaran los sonidos de manera diferente.

El hecho de que el concierto se llevara a cabo en un teatro invitaba al silencio y la atención del público, permitiendo disfrutar plenamente de la combinación de colores, luces, profundidad y detalles coreográficos que conformaban la propuesta de NIN3S. En un momento dado, bailarines contemporáneos se unieron a la actuación, integrándose a la perfección con la música y la puesta en escena. NIN3S agradeció efusivamente al público por haber llenado el teatro y apoyar este tipo de propuestas musicales, enviando además un mensaje de apoyo a Valencia.

 

NIN3S junto al Coro Matritum Cantat

 

Finalmente, llegaron los láseres, el coro y una serie de elementos que hicieron que los pelos se erizaran en el público. Fue una experiencia sensorial abrumadora, que no dejó indiferente a nadie en la sala. Para cerrar, NIN3S presentó a Álvaro, el encargado de la espectacular iluminación, y dio los agradecimientos finales entre los aplausos ensordecedores de una audiencia maravillada.

Lucía Poveda

Lucía Poveda

Redacción

El Perfil de la Tostada