La banda texana ofrece un concierto correcto en la Sala Apolo de Barcelona en el que presentó los nuevos temas de “Cry” y donde, a pesar de algunos momentos flojos, consiguió atraer a un público repleto de amor

Cigarettes After Sex llegó a Barcelona, dentro de su gira europea, para presentar su segundo LP, Cry con el cartel de no hay entradas en sus dos fechas desde hacía semanas. 

El directo de la banda estadounidense de este martes no fue brillante (recordamos mucho mejores sus conciertos en la misma Apolo en el Primavera Sound 2017 y en el propio Primavera en 2018). La propuesta que presentaron fue correcta, con momentos muy emocionantes pero otros que dejaron que desear. La actitud del alma mater Greg Rodriguez en algunas canciones se notó demasiado débil y para quienes son seguidores de la banda, tocar con aparente desgana “Nothing’s Gonna Hurt You” no es alentador.

A pesar de estos momentos de menos brillos, la ventaja de Cigarettes After Sex es que lo tienen todo ganado con sus canciones. Es innegable que la propuesta de Greg Rodriguez es impecable: temas emocionantes y emotivos, con letras románticas y costumbristas donde uno se ve fácilmente reflejado. Una manera de llegar sin rodeos con una sensibilidad que engancha. Son canciones que suponen una experiencia en sí misma, se pueden tocar.

Por todo esto, y no sin razón, se entiende que logren llenar dos días seguidos la Sala Apolo. En este sentido, el público busca vivir una experiencia sensorial y evadirse durante el tiempo que dura el concierto (en este caso fue hora y cuarto). Esto es lo que logran Cigarettes After Sex: evasión, relajación y sentimientos a flor de piel, independientemente de la energía que transmita la banda, tal y como comprobamos el martes.

El punto álgido del concierto fue sin duda cuando la banda encadenó, de manera muy sabia, “Keep on loving you”, “K.”, “Heavenly” y “Apocalypse”. Esta última además contuvo el minuto de oro del concierto cuando la bola de la sala se encendió e iluminó toda la sala para acompañar el final de la canción. Lágrimas y kleenex. Era inevitable buscar con quién besarse.

Entre este momento y el inicio, una sucesión de nuevas canciones, como“Kiss It Off Me”, “Touch” o “Falling in Love”, con sus clásicos como “Affection”, “Opera House” y “John Wayne”. Para acabar, la preciosista “Dreaming of You” que consiguió cerrar el concierto bastante en lo alto.

En cuanto a los audiovisuales que acompañaron a la banda, en este caso no aportaban contenido ni emoción a la puesta de escena. En ocasiones pasaban desapercibidos y no tenían mucha conexión entre tema y tema. Ocurrió de la misma manera con el film inicial que se proyectó: una imagen de lluvia y una barandilla sobre la que se impresionaban títulos y letras de la banda.

Como hemos comentado al inicio, quizás algo que echamos de menos fue una mayor conexión entre el público y Greg Rodriguez. La interacción del líder fue escasa. La figura del jefe de la banda se mantuvo durante todo el concierto estática a excepción de los breves desplazamientos hacia el público que hacía al finalizar algunas canciones. Si bien es cierto que el estilo musical no permite grandes aspavientos, la conexión entre Greg y los asistentes fue mejorable. 

Pero, a pesar de esto y como volvimos a comprobar en la Sala Apolo de Barcelona, la atracción de Cigarettes After Sex es inevitable.

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El preciosismo y la atracción de Cigarettes After Sex, 7.3 out of 10 based on 4 ratings

Sobre El Autor

Redacción Barcelona

Somos Andrea y Xavi, periodista y diseñador gráfico. Dicen que un día sin sonreír es un día perdido. Pues nosotros somos más de pensar que un día sin música es un día perdido, por eso lo escribimos. También nos gusta Ryan Gosling.

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