Texto: Marta España

Fotografías: Helena Selini

Entrevistamos a Morgan con motivo de la publicación de su segundo trabajo, “Air” (Goodbye Producciones, 2018), lanzado el viernes 16 de marzo.

Cuando Nina canta, ya sea en directo o desde el ordenador de tu casa, se produce una especie de sintonía contemporánea con el mundo natural. Del mismo modo que ocurrió con “North” (Goodbye Producciones, 2016), “Air” es un disco cargado de sensibilidad, y de una curiosa relación con el elemento humano más innato. Como la banda afirma, el nuevo trabajo podría considerarse como una segunda parte del segundo, aunque compuesto a través de una interacción más madura (fruto del trabajo realizado hasta ahora). Y es que, tal y como afirma Nina, Morgan es una banda de cinco, en la que todos tienen el mismo peso de puertas para adentro.

Air” ha salido hoy a la venta. ¿Qué esperáis con este nuevo disco? ¿Cuáles son las expectativas?

Nina: estamos muy contentos, porque los dos adelantos que hemos sacado han sido bien recibidos. Además, hemos leído que la gente tenía muchas ganas de que llegara ya el disco.

Paco: con ganas de sacarlo de una vez.

Es curioso que el título de ninguno de vuestros discos provenga del nombre de alguna de las canciones contenidas en ellos.

N: tratamos de ponerle un título global que incluya todo el disco. El primer disco tenía mucha relación con el norte en muchos sentidos, por lo que decidimos titularlo así. “Air”, también guarda mucha relación con el ambiente de esas canciones y la historia que narran.

P: también este álbum se relaciona con el primero. En cierto modo, es una continuación.

Si tuvieseis que definir en pocas palabras el concepto global del disco, ¿cuál sería?

N: está bastante relacionado con el primero, en cuanto a filosofía y línea de trabajo, pero en este hemos querido dar un pasito más. Hemos investigado en los ambientes que habíamos tocado con “North”, pero también hemos abierto el abanico.

A mí me da la sensación de que este disco es más maduro, quizás por que, al ser el segundo, os hayáis conocido mejor como banda.

P: en el primer disco ya teníamos complicidad, pero era nuestra primera toma de contacto. No habíamos hecho gira, no habíamos tocado mucho con Ove (el bajista), y aunque Ekain, Nina y yo sí habíamos grabado un par de maquetas, la banda no se asentó de verdad hasta que fuimos cinco. De manera sutil u obvia, eso se nota en este disco.

Ekain: estos dos años de gira han provocado que todos encajemos entre nosotros y aprendamos a tocar juntos. De hecho, la composición del disco ha sido muy sencilla. Casi sin hablar, cada uno de nosotros sabía lo que tenía que hacer, porque tocábamos juntos todas las semanas en todo tipo de formatos: salas pequeñas, salas grandes, en festivales, lejos de casa, etc. Hemos aprendido a conversar entre nosotros sin necesidad de hablar.

Además, dentro del disco parece que tenéis una faceta más improvisatoria, cercana a veces al jazz. ¿Eso se nota, de algún modo, en el directo?

P: yo creo que no diría jazz, sino rock un poco más experimental en ciertas partes. Con experimental me refiero al rock alejado del clásico, con elementos improvisatorios. Supongo que, en ese sentido, hemos explorado nuestro sonido un poco más.

N: los directos son directos, siempre hay cosas nuevas. Si estás disfrutando del momento, te sueltas, quieres que el solo dure más vueltas, y se nota que las canciones están vivas porque van cambiando. Esto también sucedía en la gira pasada, intentamos que el concierto sea lo más dinámico posible.

E: solemos ensayar en un periodo de dos o tres semanas antes de empezar la gira, pero las canciones se transforman en el escenario, no en el local. Desde el primer concierto hasta el cierre en la sala But evolucionaron muchísimo, pero porque surgió así, nosotros no nos planteamos esas cosas. Ahora mismo no sabemos como va a ser el directo de “Air” con las canciones de “North”, pero seguramente sea diferente dentro de seis meses y dentro de dos años.

Parece como si no tuvieseis la estructura de las canciones tan esquematizadas como otras bandas del sector.

P: de hecho, eso es lo divertido. Es difícil que el tema de emocione si no haces más que tocarlo mecánicamente. La canción tiene que tener su parte orgánica.

N: también depende del público, porque muchas veces son ellos los que crean la atmósfera más que nosotros. Cada día es una historia diferente. La gente forma parte de lo que tú estás creando en ese momento.

E: nosotros reaccionamos a lo que escuchamos, pero también el público: se produce un feedback muy bonito. Sobre todo, intentamos que el concierto sea un viaje, y que no se trate solo de una sucesión de canciones. Sin ser un guion, que tenga un principio y un fin.

Me he dado cuenta de que en vuestros conciertos la gente corea muchísimo más las canciones en español, ¿eso no os da pie a componer más en ese idioma?

N: las canciones en español gustan más porque estamos en España, y es más fácil que el público conecte desde el primer momento. A pesar de eso, y aunque no desde el minuto cero, con las demás también llega el mensaje que queremos transmitir. No creo que nos vayamos a pasar al castellano próximamente, pero tampoco lo descartamos, las canciones surgen de la forma que surgen y son bienvenidas todas, no las separamos en ese sentido.

E: en los últimos seis meses de la gira el público ha coreado mucho las canciones en inglés, y eso para nosotros es todo un logro.

Metiéndonos un poco más de lleno en el disco, da la sensación de que “Planet Earth” tiene cierto toque reivindicativo…

N: puede sonar a eso, pero es una canción que le compuse a mi hermana y no me salió de otro modo. Lo bueno de las canciones es que cada uno las interpreta como quiere. La tónica general cuando yo escribo letras es expresar algo que tengo dentro, una emoción personal, casi visceral. En este disco, por cierto, hay una que es de Paco.

¿Cuál?

P: “Be a Man“, es la séptima del disco.

¿Y al cantar dichas situaciones no se te hace cuesta arriba estar rememorando momentos constantemente?

N: las canciones cambian de significado a medida que pasa el tiempo, o a medida que las canto. Por poner un ejemplo, “Attempting” la compuse en un momento de mucha rabia, y de hecho esta sí que tiene bastante de crítica social. Al principio la cantaba super cabreada, pero ahora me sale de forma más irónica.

¿Nunca te ha pasado que una de ellas deje de tener sentido por completo?

N: no, de hecho, muchas de las historias se repiten y me vuelven a pasar. Creo que no nos pasa desapercibida ninguna, nos metemos mucho dentro de la película.

¿Cómo te sienta que la prensa te compare únicamente con solistas femeninas?

N: entiendo que me comparen con voces femeninas, pero lo que sí que me molesta es que el grupo se entienda como primero la voz y después los músicos. Me gustaría que se tuviera más en cuenta que somos una banda como otra cualquiera: si piensas en cualquier grupo de música actual, como Green Day o Blink 182, por ejemplo, te imaginas a sus componentes por separado, y quiero que suceda lo mismo con Morgan. No soy yo y después los demás, sino que todos tenemos la misma importancia.

P: eso es una lucha que, en realidad, a mí me da igual. Yo no puedo pelear por lo que alguien esté apreciando: si alguien toma a Nina como la identidad de la banda está en todo su derecho. Mi objetivo es que esto suena cañón, que suena a banda y que todo el mundo aporte. De puertas para dentro tenemos esa filosofía, y a mí con eso me basta. Le molesta a ella más que a nosotros.

N: Muchas veces piensan que Morgan soy yo.

Pero creo que eso es una cuestión de género, porque las bandas de hombres se conciben como tal, y cuando una mujer está a la cabeza se percibe de otra forma.

P: Sí, en muchas entrevistas le preguntan a Nina que cómo se siente trabajando con cuatro chicos, y la verdad es que no entiendo por qué le surge una pregunta así a un periodista. Nosotros no pensamos eso hasta que nos lo preguntan, no tenemos esa diferenciación.

N: y nos la preguntan un montón, la verdad. Pero es que a mí siempre se me compara con cantantes solistas, no con cantantes de banda, entonces entiendo que lo normal en esas comparaciones es que la mujer es la líder y el resto de músicos son invisibles. No me molesta, porque toda opinión que venga de fuera es respetable, pero nosotros no diferenciamos así.

Por último, quería preguntaros acerca del formato de esta nueva gira, si ya tenéis pensado algo.

E: es pronto para pensar en ello todavía. Supongo que irá surgiendo sobre la marcha, como en la gira pasada, que a veces íbamos con vientos y coros, pero otras veces preferíamos tocar solos. Por ejemplo, en el fin de gira quisimos estar solo los cinco en el escenario, porque consideramos que esta es la esencia del proyecto: nosotros lo empezamos, y nosotros lo quisimos terminar.

Si quieres ver en directo a Morgan, no pierdas de vista nuestra agenda.

Sobre El Autor

Redacción Madrid

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