Bajo el leitmotiv “Tot canvia. Res canvia”, la mítica sala barcelona pone en marcha un año de celebraciones para conmemorar los 75 años de esta sala que ha marcado la historia de la ciudad

La Sala Apolo cumple 75 años en 2018 y la mítica sala barcelonesa pone en marcha toda una serie de ciclos, actividades y conciertos durante los próximos meses para conmemorar esta efeméride. Actividades con las que se pretende explicar la historia jamás explicada de esta sala, un ente cultural de gran peso en la ciudad condal y que ha vivido diferentes etapas a lo largo de estos 75 años.

Ayer se presentó en la misma sala estos actos de celebración con la presentación del vídeo, que podéis ver debajo, que solo supone el pistoletazo de salida a este 2018 que, desde Apolo, prometen que va a ser único y repleto de emociones. Para centralizar toda esta información, han abierto la web apolo75.com donde se puede viajar a través del basto archivo para conocer mejor las fases y etapas de la sala.

Un año en el que la sala estrena nuevos espacios, un proyecto de remodelación que finalizó el pasado octubre y que hizo que creciera en espacio, áreas y servicios. La [2] de Apolo ha aumentado su aforo y ha cambiado su disposición, transformándola en un espacio mucho más cómodo. Los accesos y el hall también se han visto remodelados, además de que también se ha creado La [3], una pequeña plaza interior con servicios de restauración rápida y que se convertirá en un espacio de creació con box de ensayos, un pequeño estudio de grabación no profesional y un aula para impartir talleres, ruedas de prensa…

Con todo esto, la Sala Apolo afronta en 2018 un gran año para su historia que quiere celebrar con toda la ciudad a través de actividades durante todos estos meses. Si quieres más información sobre estos ciclos, puedes consultarlo en apolo75.com y en la web de la Sala Apolo.

VN:F [1.9.22_1171]
Valora esta noticia
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)

Sobre El Autor

Directores - Barcelona

Somos Andrea y Xavi, periodista y diseñador gráfico. Dicen que un día sin sonreír es un día perdido. Pues nosotros somos más de pensar que un día sin música es un día perdido, por eso lo escribimos. También nos gusta Ryan Gosling.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Blue Captcha Image
Refrescar

*