León Benavente fue protagonista de la noche del martes en el Metrópoli de Gijón.

Abraham Boba reconoció durante el concierto la deuda del grupo con esta ciudad, a la que según el cantante “le debemos prácticamente nuestra existencia”. No en vano cuenta con un componente asturiano, Luis Rodríguez a la guitarra, y León-Benavente es un tramo de carretera que muchos asturianos hemos recorrido una y otra vez de camino a la siempre alejada Meseta. Sentimentalismos aparte, está claro que la ciudad es como una segunda casa para la banda, donde guardan un buen puñado de amigos, entre ellos, Nacho Vegas.

Cuando León Benavente declaraba a pleno pulmón “Quiero que esto sea un hit” se veía venir que el concierto iba a ser más que intenso. De principio a fin. Y así fue: después de empezar con ‘Tipo D’ ya no hubo un momento de descanso. Ni cuando Abraham Boba se dejó la voz cantando aquello que “dame todo lo que me hace falta” de ‘California o cuando pasó a la más tranquila ‘La ribera’, todos ellos temas de ‘2’, el álbum que tuvo el difícil papel de seguir a un disco homónimo que nos rompió los esquemas a muchos.

‘Se mueve’ fue la antecesora de uno de los momentos para uno de los clásicos, ‘Ánimo, valiente’ (¿se puede hablar de clásicos con un tema de apenas 4 años atrás? El tiempo lo dirá. Consulta aquí la entrevista que les hicimos por aquel entonces o la más reciente). Canción tras canción y sin espacio para charlas, León Benavente sudó cada pieza: ‘La vida errando’, ‘Revolución’, ‘Rey Ricardo’…

“Vamos a incendiar Metrópoli”

Primero vino una balada pero su declaración de intenciones no era en balde. La balada no era otra que ‘Estado provisional’, otra de las canciones del primer álbum que tiene más de tragedia que de canción de amor. Pero el incendio llegó: inició la llama ‘Gloria’, con la que los aplausos no tardaron en elevarse. La mecha siguió consumiéndose con ‘Celebración – Siempre hacia delante’. Y por fin, la explosión. ‘La palabra’. Seguramente una de las canciones más hipnóticas y turbadoras de León Benavente con un juego de intensidades durante las diferentes partes de la canción difícil de superar mientras la línea vocal se mantiene interesadamente arrastrada, sin apenas modulaciones, mientras la música lo dice todo.

Concierto de León Benavente en el Metrópoli.

Con un final apoteósico, volvieron a calmarse las aguas para recibir a ‘Habitación 615’, una canción larguísima para la media de León Benavente (más de 6 minutos) donde Boba es cada vez más narrador y menos cantante. La canción cuenta a ritmo de rap una (fingida o no) peripecia en México del propio grupo, entre viajes y promos, y espeta otra declaración de intenciones en toda regla:

¿Y que queréis saber sobre las canciones?
Si están bien hechas, no hacen falta explicaciones
¿Y a quién le importa nuestra opinión
Sobre el amor, la política o la secesión?

Hora de los bises

Llegaba la hora de cerrar y lo hicieron con canciones como ‘Aún no ha salido’, donde nadie se llevaba a engaños aunque cantaran aquello de “esto no se ha terminado / no nos vamos a marchar”. Habíamos llegado al lugar que ellos y nosotros habíamos pensado: el turno de saltar a ritmo de ‘Ser brigada’ y balancearse con la historia de la pareja que quisiéramos llevar en los poros. Los que pudieron siguieron la fiesta y los demás, a dormir con la sonrisa puesta y soñando con un vestido de flores.

VN:F [1.9.22_1171]
Valora esta noticia
Rating: 8.8/10 (4 votes cast)
León Benavente incendia Metrópoli, 8.8 out of 10 based on 4 ratings

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Blue Captcha Image
Refrescar

*