El Gijón Sound Festival no sólo se ha consolidado con una programación cada vez más acertada en cuanto a variedad y curiosidad; además, ha sabido sobreponerse a los errores y ofrecer un formato más adecuado.

El Gijón Sound Festival ha experimentando avances notables como una más organizada planificación de los escenarios donde tuvieron lugar los diferentes conciertos, más cercanos entre sí y con posibilidad para el público de picotear entre las diferentes ofertas musicales; también unos horarios más amables, si bien los solapamientos son inevitables sí permitieron disfrutar de más música y más experiencias en el mismo día. La colaboración de las salas del centro de la ciudad ha sido garantía para lograr este objetivo, y es de aplaudir que el acuerdo llegara a buen puerto permitiendo al público más facilidades para saborear el espíritu del Gijón Sound sin largas caminatas de por medio. Además, ha dejado un buen puñado de anécdotas en la ciudad que se recordarán durante años, como el descubrimiento de Julieta Venegas de Paradiso, una de las librerías más carismáticas del centro, o el paseo de Glen Hansard por la ciudad con degustación de sidra incluida.

Dicho esto, vamos a hablar de lo realmente importante, que son los conciertos. El año pasado se achacó al festival gijonés cierta imprecisión programática, con propuestas muy dispares y no siempre bien aceptadas por el público; más de uno tuvo que hacer encaje de bolillos para decidir qué atender, si las propuestas más consolidadas o dejarse llevar por su sed de descubrimiento (puedes consultar la crónica que hicimos aquí). Este año, en líneas generales, los grupos  -dentro de su variedad de género- jugaban en la misma liga sin renunciar a artistas internacionales por descubrir en la ciudad. Una decisión a agradecer al festival que arriesgó trayendo a formaciones no tan conocidas pero con mucho que decir.

Glen Hansard, la música en mayúsculas

No se puede reunir más simpatía y más calidad que la vivida en el concierto del artista irlandés, uno de los grandes protagonistas de la jornada del viernes. El Gijón Sound Festival debía saber lo que se tenía entre manos cuando invitó al músico y actor a participar en esta edición, porque el público respondió con creces a la llamada para ver en directo a uno de los baluartes de la música indie folk. El músico callejero que se reinterpretó a sí mismo en ‘Once’ y que ganó el Oscar a la Mejor Canción en 2007 con ‘Falling slowly’ junto a Marketa Irglova, su “otro yo” hasta su separación personal y profesional pocos años después.

Hansard hizo gala de dotes de buen invitado contando a un público volcado y respetuoso como pocas veces se ve cómo aprovechó su paso por Gijón para pasear, beber sidra y hacerse amigo del dueño de un bar sin éste hablar una gota de inglés y el cantante más bien poco español, pese a lo cual “fue una gran conversación”.

Alucinante lo que puede hacer un solo hombre solo en el escenario con una guitarra interpretando ‘When your mind’s made up’ o ‘Bird of sorrow’ al piano, dedicada a su madre: “Love is gonna find you, you better be ready then”, desgarradora que hizo emocionarse al propio Hansard tras su interpretación.

Glen Hansard en el Gijón Sound Festival.

Capaz de partirse el pecho cantando a pleno pulmón con un sentimiento que traspasa idiomas, hubo muchos momentos para el humor y también para el recuerdo. Como aquel en el que un jovencísimo Hansard junto a su primo fueron a un concierto de Bob Dylan y Leonard Cohen a Irlanda y a las pocas canciones tuvieron que marchar porque su compañero de experiencia sufrió un ataque de epilepsia. Sin embargo, un ángel de la guarda les dijo que no se perdieran el segundo pase y tras volver a la carrera del hospital lograron pasar de nuevo y estrechar la mano al mismísimo Cohen, preocupado por la salud de su primo. El mismo “duende” o devoción que sintió Hansard en su adolescencia al conocer a su ídolo, que le hizo saber qué quería hacer y el mismo que trasmite él. En 2011, con la concesión del Premio Príncipe de Asturias al fallecido cantautor, el destino volvió a unirlos y el fan consiguió conmover al dios con el homenaje que le rindió junto a otros intérpretes.

El universo musical del irlandés es variopinto pero con abundantes reminiscencias a su tierra natal. Por si cabían pocas emociones en un puño a estas alturas del recital, salió Javier Mas, guitarrista de Cohen que interpretó junto a Hansard temas tan redondos como la esperada ‘Falling slowly’ o el ‘Passing through’ del canadiense (“Sometimes happy / sometimes blue”), para la que también se sumó el músico asturiano Pepín de Muñalén (Tuenda) con la flauta travesera. Magia pura.

Manel: deja de pensar y baila

Hacía tres años que la formación catalana no pisaba Gijón y había ganas, muchas ganas, de repetir experiencia. Eso sí: menudo papelón que les tocaba, después de haber vertido Julieta Venegas todo su arte sobre el escenario. La mexicana cerró su repertorio con ‘Me voy’ y ‘Andar conmigo’ dejando los corazones apretados. Si antes fue con su ‘Atletes, baixin de l’escenari’, el trabajo que les trajo ahora, ‘Jo competeixo’ (puedes leer aquí la crítica completa a su disco) ahonda en la importancia de Manel para el panorama musical nacional, un aire fresco que ha sabido soplar despeinando la trasnochada idea de que cantar en catalán podría ser un impedimento para triunfar.

Lejos de haber ocurrido eso, Manel se llevó al público en el bolsillo desde el primer tema con momentos para la comedia como ‘La serotonina’, la pegadiza ‘Sabotatge’ o vueltas al pasado como ese ‘Teresa Rampell’ que fue la puerta de entrada para muchos de nosotros al universo Manel. Larga vida al ritmo sin complejos de la banda.

Joe Crepúsculo: los 80 han vuelto

La sesión vermú del sábado se fue a más de uno de la manos pero qué podía esperarse de Joe Crepúsculo. Nunca había venido a Gijón pero no faltaron entusiastas en las primeras filas, de todas las edades, para bailar cada uno de sus temas. ‘Pisciburguer’, ‘Música para adultos’, ‘La canción de tu vida’ o ‘La verdad’ son ejemplos de la irreverencia de un artista con ocho discos a sus espaldas, lo cual no es ninguna broma; el último, ‘Disco duro’, de este mismo año. El alter ego de Joël Iriarte que huye de etiquetas no parece un experimento musical mejor o peor encajado, según quien lo reciba, ni un hit aislado como ‘Mi fábrica de baile’. Crepúsculo ha convencido al público de que bailar como pollos sin cabeza es el mejor favor que pueden hacerse a ellos mismos, recuperando el sabor tecno pop para los rompepistas. Si el sábado hubo una fiesta, Joe Crepúsculo fue su estrella.

Momentos de rock: Alberto & García, Depedro, Los Bengala y Novedades Carminha

La jornada de la tarde del sábado permitió navegar entre varios mares del rock con diferentes lecturas, desde los experimentos audiovisuales de Alberto & García hasta la sangrante furia de Los Bengala.

En el caso de los asturianos, Alberto & García, tocaba presentar su último trabajo que sirve de homenaje a las fiestas de los pueblos. ‘Voladores’ es un trabajo compacto, que empieza con temas que mecen al alma con la delicadeza de ‘La hora del valiente’ y que se vuelca hasta los pies para moverse al ritmo de ‘Avalancha’, la cumbia con la que han retado a la Orquesta Assia, una de las más famosas de Asturias, a llevarla a las fiestas de prau y adueñarse del espíritu con que nació el disco: un recuerdo a nuestros padres, nuestros abuelos y nosotros mismos bajo la luz de los farolillos.

Para quemar las suelas lo de Los Bengala, un dúo sin pelos en la lengua que como definió perfectamente uno de sus fans son “rallazos que te taladran el coco”. Quien sea capaz de asistir a uno de sus conciertos impertérrito es que está muerto. Parafraseándolos (con permiso) ‘No hay amor sin dolor’ ni rock sin ritmos primitivos y electrizantes, no hay vueltas de tuerca en Los Bengala ni falta que hace: todo lo que hacen suena a puro rock. Sonido garage que coincidió en tiempo con Depedro (lee aquí su entrevista), una apuesta totalmente diferente y que contó con un nutrido puñado de fieles que no dejaron de corear ninguno de sus temas: ‘Como el viento’, ‘¿Hay alguien ahí?'(no te pierdas su videoclip si aún no lo has visto), ‘Hombre bueno’… Depedro invitó a romper los límites como algo “necesario y divertido” cantando ‘Nubes de papel’ y también nos sacó a bailar como hacen los de Aluche, el barrio madrileño de donde procede Jairo Zavala, pero de “agarrao”: sonó entonces ‘El pescador’, momento en que David Carrasco saxo en mano se bajó a tocar entre el público y desató la euforia. Pura celebración.

En otra sala de la ciudad, se cocía otra fiesta, la que traen consigo Novedades Carminha con canciones para bailar, reír y ligar (no te pierdas su última entrevista). De esto es lo que trata ‘Campeones del mundo’ y probablemente fue uno de los conciertos más bailados, con permiso de los demás. Sólo hizo falta el grito de guerra de Carlangas a su entrada (“Somos los Hombres G”) y la sala se vino abajo. ‘Que Dios reparta fuerte’, ‘F.O.L.L.A.R.’, ‘Quiero  verte bailar’, ‘De vuelta de todo’, ‘Chispas Relax’ o su versión de ‘Cariñito’ fueron muestra de que el camino emprendido por los gallegos no sólo ha encontrado eco en un círculo concreto: la onda expansiva de Novedades Carminha va camino de traspasar fronteras, si les dejan. A ellos, mientras tanto, no parece importarles más que hacer moverse al respetable. Vinieron a echar la sala abajo y vaya si lo consiguieron con canciones como ‘Ritmo en la sangre’ o ‘Lento’, auténticos himnos de un rock irreverente con déficit de postureo y pretensiones de música fácil o herramienta de ligoteo que toca la fibra sensible más de una vez.

Ten Fé y Manuela, el toque internacional

Manuela en el Gijón Sound Festival 2017.Gijón Sound Festival apostó por una nutrida representación de artistas regionales como Fantástico Mundo de Mierda, Losone o Elle Belga, una decisión justa y decisiva para dar cabida a una mayor variedad de bandas que pueden no encontrar eco en otro tipo de certámenes. Pero tampoco se olvidaron de la ración de artistas más allá de nuestras fronteras con especial interés por su atrevimiento. Ten Fé con una juventud insultante, en su primera gira oficial por España (con escalas previas en Barcelona, Madrid y Vigo) y, en el caso de Manuela, el personalísimo proyecto de Nick McCarthy -Frand Ferdinand- y Manuela Gernedel (lee aquí la entrevista que les hicimos).

En el caso de Ten Fé, los londineses presentaron en Gijón su álbum de debut, ‘Hit de light’. El dúo (ampliado a cinco personas, amigos de los miembros originales, Leo Duncan y Ben Moorhouse) que empezó haciendo versiones de The Beatles y The Rolling Stones, tuvieron claro que lo suyo era el rock&roll y en enero de este mismo año se hicieron un hueco en el panorama discográfico con un disco plagado de ecos al pasado, como ‘Overflow’, la hiptónica ‘Turn’ o ‘Twist your arm’, uno de sus himnos más notables donde las comparaciones al innegable patrimonio musical inglés son inevitables.

El resultado: un concierto bien armado, con temas con suficiente fuerza para pedir nuevas escuchas y un disco bajo el brazo más que interesante. La incógnita de por qué han escogido como nombre de guerra una frase en español (con errata incluida) quedará pendiente para la siguiente visita.

Para cerrar la jornada del sábado, la organización eligió a Manuela, también con un único disco publicado, ‘‘Cracks in the Concrete’, pero a diferencia de los anteriores con un bagaje mucho más amplio. Sobre el escenario resultaron mucho más fríos y lejanos, pero a medida que discurrió el concierto se apreciaron los destellos en las canciones de este trabajo con toques de underground que está hecho para escuchar y madurar. Como el decaimiento que impregna Londres y del que bebe Manuela, los temas son una sucesión de entregas pausadas e interesantes, pero quien espere encontrar un brillo de Franz Ferdinand puede acabar desilusionado. Lo que McCarthy y Gernedel han construido en este trabajo es, simplemente, algo diferente y el tiempo dirá si se queda en una exhibición puntual o si derriten la gelidez dando paso a una nueva primavera.

El Gijón Sound Fest 2017, en imágenes

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El Gijón Sound, el festival que nos hacía falta, 10.0 out of 10 based on 4 ratings

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