El Afores Fest congregó a un buen nombre de bandas emergentes en una iniciativa que sirvió para apoyar el talento local y descubrir a otros grupos con una trayectoria en ascenso

La primera edición de Afores Fest presentaba un cartel bastante atractivo, con algunos nombres semidesconocidos y otros grupos en pleno despegue. Se trataba de una buena ocasión para descubrir a bandas que ya están realizando giras por el país, como el caso de The Crab Aples, Lava Fizz o los más conocidos del cartel, The Parrots. Este festival tuvo lugar en La Capsa de El Prat de Llobregat (Barcelona), un lugar acostumbrado a este tipo de eventos y que ha visto crecer a muchos grandes artistas de nuestro país.

Viernes
La Capsa abría sus puertas con ciertas incógnitas. La primera de ellas sería la afluencia de público ya que las cuatro bandas de esta jornada a priori no eran de las más conocidas del cartel, además de la gran diferencia de estilos entre ellas. Todo empezó con el dúo electrónico Cabiria y siguió con los locales Tronco y su happy pop con el que contaban sus historietas costumbristas. Dos apuestas totalmente discordantes y que tuvieron entre el público a varios amigos y familiares.

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Cabiria

Y llegó la hora de The Crab Apples, una de nuestros descubrimientos del pasado año y que demostraron el por qué mucha gente está hablando de ellos. La banda serán los teloneros de Mourn en pocas semanas en el concierto que ofrecerán en la Sala Apolo de Barcelona. El cuarteto de Santa Eulàlia de Ronçana salió al escenario mostrando su repertorio de rock melódico de aires grisáceos de casi una hora de duración con el que comprobamos que el grupo es una de las grandes promesas del panorama nacional. Tocaron todas las canciones de su EP Hello Stranger”, su single “Lights” y algún tema de su primer LP “Right Here”. Un auténtico ejercicio de madurez y tablas en auge.

La velada concluyó con otro giro musical, CIANURO, que mostró su lado oscuro y ácido con una gran inyección de música electrónica para finalizar la jornada.

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The Crab Apples

Sábado
La segunda jornada del Afores venía cargada con tres nombres más reconocibles y de estilos menos variopintos entre sí. En este sentido ya se notaba una mayor afluencia de público, que nunca fue excesiva pero en esta segunda jornada fue bastante superior a la del día anterior.

Todo empezó con WANN y su punk rock enérgico. Un recital que puso la nota enérgica desde el comienzo y que con tan sólo una guitarra y una batería hicieron lo que se proponían, mucho ruido. Después de cerrar el telón aparecieron los mallorquines Lava Fizz. El quinteto realizó una actuación muy sólida y llena de matices, llegando a versionar “Myth de Beach House. En todo momento se tenía la sensación de estar ante una banda de una solidez más que asentada y con grandes ganas de abrirse hueco en el panorama nacional. Su final fue apoteósico con el vocalista tocando el timbal y haciendo de su concierto algo épico.

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Lava Fizz

Pero la noche no había terminado y faltaba el plato fuerte: The Parrots. A los madrileños parecía que les daba igual todo y empezaron su recital de forma eléctrica. Pronto su rock garage, sucio y malcarado apareció para revolucionar a todos los asistentes. Sin ser un concierto bien ejecutado, el trío supo llevarlo a su terreno y no tardó mucho en aparecer uno de sus temazos, “All My Loving”, dejando para el final la locura y la improvisación para terminar cantando (o chillando) entre el público y convirtiéndolo todo en una especie de rave punk. Desgañitándose, provocando y abrazándose con todo el público. Un final al más puro estilo punk.

Sr Kabuto dj acabó de suavizar un poco la noche pinchando para aquellos que decidieron quedarse.

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The Parrots

En resumen, el Afores Fest cumplió y esperamos que para las próximas ediciones no decaiga la calidad de sus invitados, porque si algo hicieron grande a estos dos días fueron nombres como The Crab Apples, Wann, Lava Fizz o The Parrots.

 

Sobre El Autor

Redacción Barcelona

Somos Andrea y Xavi, periodista y diseñador gráfico. Dicen que un día sin sonreír es un día perdido. Pues nosotros somos más de pensar que un día sin música es un día perdido, por eso lo escribimos. También nos gusta Ryan Gosling.

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