Se me nota que soy fan de Pauline en la playa, casi tanto como que detesto a Éric Rohmer, que me parece de lo más aburrido de la historia del cine. Y hablando estábamos cuando Boza se coló -literal- en el estudio para hablarnos de su concierto en el contraclub.

Después de un paseo guitarrero por Mirza Zaza y una mediocre despedida con nubes y claros, acabamos un programa blandito en el que también pusimos a Maronda, que suena a casi todo y aún así suena muy bien ¿lo escuchas?

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