Willy Naves demostró una noche más la calidad de sus composiciones

En Huesca, hay un bar con la mejor música, que está de celebración: El Veintiuno. Llevan dos años llenando la agenda de la ciudad de conciertos y en este mes de celebración Willy Naves era uno de los invitados.

Hace justo un año fue su primera visita a la capital oscense, pero esta vez venía con un disco bajo el brazo: “Conversaciones con Demian“, financiado mediante crowdfunding y basado en la novela “Demian” de Herman Hesse.

Muchas ganas y no demasiada gente para lo que se merecía. Hoy no teloneaba a nadie y nadie hablaba mientras él tocaba. Silencio absoluto para dejarle mostrarnos su trabajo.
Willy venía muy bien acompañado por su gran banda, Manuel Molina a la batería, Luis Rodríguez al bajo ( músicos que acompañan habitualmente a Nacho Vegas) y Martín Muñiz a la guitarra y teclados de The Right Ons.
Abría el concierto con “Emil Sinclair“. Rápida vuelta al pasado con “Lemmings” (“Pirotécnias Animadas”, 2011) para volver con un escueto: “Buenas noches” a las canciones nuevas. “Mis normas“, “El circo“, “Pleamar en San Antolín” sonaban mucho más guitarreras que en el disco. La buena ejecución de las canciones hace que adquieran una personalidad más rockera, cómo podía ser el caso de “Tu película mwilly-naves-el-veintiunois miedos“.

 

Canción feliz para chicos tristes” dedicada a todos los chicos que van de fuertes y ven “Gandía Shore” los domingos.

En canciones como “Coto sin muerte” y “La tortuga y el koala” se puede apreciar el carácter perfeccionista del músico.

Suena “Carta a las especias” y es totalmente inevitable acompañarla con las imágenes del videoclip.

Las canciones van sonando de manera muy dinámica. “Al final” y “Primero de Mayo” anunciaban lo poco que quedaba de concierto. Así casi sin darnos cuenta, llevábamos cerca de una hora absortos en esas melodías melancólicas.

El pequeño escenario se queda vacío, para dejar solo al asturiano tocando “Muerte y destrucción” para que poco a poco, se vaya incorporando toda la banda. Final difícil de superar versionando “La tormenta de arena” de Dorian.

En definitiva, lo dije y lo diré siempre: No hay nada mejor que llevar a alguien que desconoce el grupo y que salga encantado… claro ejemplo del buen hacer.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Blue Captcha Image
Refrescar

*