Eran las 22:15h de la noche cuando, acompañados de fondo por una atmosfera western, salían a escena Nani, Andrés, Miguel y Juan Alberto o lo que es lo mismo, Niños Mutantes. Abriendo con “Días Complicados”, canción muy acorde con la entradilla, comenzaron lo que sería una larga noche con veintidós temas más tres bises, en los que estuvieron acompañados por amigos como: Zahara , Alejandro y Noni Meyers, Guille Mostaza, Jimmy García (trompeta) y Abraham Boba (acordeón).
 En el concierto hubo momentos de enmarcar como la colaboración de Alejandro y Noni que no desentonaban para nada en la banda de Niños Mutantes. Como si fuesen todo uno, empastaron sus voces y el tono dejando “Errante” como se merece, un tema redondo.

La colaboración de Zahara me pareció curiosa en su presentación y más tarde maravillosa en su ejecución. Siempre que veo a esta chica en el escenario me causa la misma sensanción; su dominio de la voz y su colocación en la armonía es perfecto. Sabe como empastar y dominar los temas sean o no propios. Un 10 para la de Úbeda!

La aparición de Guille Mostaza en el escenario con su estética entre Morrisey y Brett Anderson fue lo que es Guille en sí mismo, un huracán que revolucionó todo en sólo dos minutos.
El concierto estaba dedicado a su último disco, cosa normal al ser un fin de gira, pero hubo alternancia entre éste y “Todo es el momento” , aunque uno siempre se echan de menos aquellas canciones de la primera etapa más desenfrenada con melodías fáciles que enganchan y rememoran su época más “teenager”. De los temas anteriores sonaron  “El corazón es un cazador solitario”, “Veneno pólen”, “Florecer” en una versión sin bajo y a dos guitarras que le dio un toque muy íntimo para un canción con fuerza propia, “Globo”, “Manual de autoayuda” , “La ardilla roja” a la que subió para acompañarles Abraham Boba, pero un problema de acoples horrible hizo que un momento que iba para mágico quedase muy deslucido y “No quiero bailar”, que según comienza a sonar la voz de Juan, hace que la gente despegue los pies del suelo.
 Sigo a NM desde su primer disco y creo que la evolución que han tenido es notable. La madurez en los temas con composiciones más arriesgadas, lejos de las facilidades, creando siempre una atmósfera mutante, dejando mucho espacio a la armonía y llevando siempre un compás entre los juegos de voces y los gritos bien entendidos, demuestran que saben y tienen claro el camino a seguir.
 Si tuviese que poner un titular al concierto de fin de gira de Niños Mutantes sería: “A la perfecta ejecución le faltó un poco de piel” . Y con ésto no quiero decir que ellos no estuvieran entregados, ni que no interpretaran los temas con pasión, o que el público fuera frío, no, simplemente es una sensación con la que yo y los que me acompañaban anoche, nos quedamos a la salida; “ha estado bien pero no me ha terminado de llenar”.
Tuvieron muchos detalles con el respetable, uno muy chulo fue regalar a los presentes el EP “Animales” con rarezas como “La voz (en versión taberna)” y remezclas como la de EmeDj y Fiumichino de “Errante”. Otro detalle acabar el concierto en el medio de la sala haciendo un corro entre el público para tocar desenchufados “La voz”, sin duda uno de los temas referente y que se ha convertido en un grito para los fans mutantes. 

Puede que fuera la elección del orden de los temas o que la apariencia de responsabilidad que tenía la banda hiciese que no se soltasen del todo.
Pero ésto es sólo un matiz que no empaña el trabajo de este enorme grupo que puede tocar sus temas con las luces de la sala apagadas.
Yo soy un Mutante más
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Sobre El Autor

Redacción A Coruña

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